domingo, 29 de julio de 2012

Los viajes a la Luna no fueron falsos

James Irwin, trabajando en el coche lunar delante del espectacular monte 'Hadley Delta', durante el primer paseo lunar del Apollo 15 (Imagen: NASA, as15-86-11603).
« La tontería siempre se cree más fácilmente que lo que tiene sentido » - Isaac Asimov
« Hay convicciones que crean evidencias » - adaptado de En busca del tiempo perdido, Marcel Proust

Introducción:
Esta página intenta informar al lector sobre la falsedad de los argumentos de aquellos que, a estas alturas, pretenden hacernos creer que ninguna persona pisó la Luna durante las primeras exploraciones tripuladas del satélite, en los años 60 y 70 del siglo XX. Si bien este trabajo ha evolucionado lo suficiente como para ser un texto independiente, comenzó como una traducción al español de la página sobre este tema de Jim Scotti, un científico del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona, donde trabaja en el proyecto astronómico Spacewatch para observar, estudiar y catalogar pequeños objetos del Sistema Solar, especialmente Near-Earth Objects (objetos cercanos a la Tierra) y cometas, que pueden suponer un riesgo para nuestro planeta.
La teoría del fraude lunar es en buena medida uno de los buques insignia del sentimiento antiestadounidense y, en especial, de la permanente incredulidad (que no escepticismo) de un cierto sector de la sociedad hacia las llamadas versiones oficiales o gubernamentales. Es también una muestra del escaso pensamiento crítico y racional que manifiestan algunas personas a la hora de analizar hechos históricos. Acostumbrados como estamos a los efectos especiales de las películas actuales, no es del todo extraño que haya quien crea que los primeros viajes lunares tripulados, realizados entre 1968 y 1972, pudieron ser falsificados por la NASA para ganar la carrera espacial mantenida con la Unión Soviética y, de paso, asombrar al mundo entero. Sin embargo, creer que los viajes a la Luna no sucedieron supone ignorar una buena cantidad de hechos de los que hay constancia: las rocas lunares traídas por los astronautas, las observaciones de las naves Apollo en órbita realizadas por aficionados a la astronomía y observatorios independientes, la enorme cantidad de documentación de los paseos lunares, y los experimentos colocados en la superficie de la Luna (alguno de los cuales todavía hoy sigue funcionando), por mencionar tan sólo las pruebas más importantes.
En realidad, la teoría de la conspiración no es más que uno de los muchos mitos que se extienden por el mundo con ayuda de la desinformación y del escaso conocimiento científico de una parte de la sociedad actual. Al analizar de forma objetiva los argumentos aportados para apoyar la presunta veracidad del fraude quedan al descubierto ideas disparatadas y sin sentido, propias de un afán histérico por negar la llegada del ser humano a la Luna y de una ignorancia en el tema muy poco desdeñable. Como veremos a continuación, todos los "aspectos misteriosos" y "pruebas del montaje" que denuncian los partidarios de la conspiración tienen una explicación mucho más prosaica que la que propone este grupo de gente.
Muchas personas han oído hablar de la bandera que está ondeando sin aire, la falta de estrellas en el fondo negro del espacio, sombras aparentemente extrañas, la famosa letra C sobre una piedra, la mortal radiación espacial, etcétera. Todos estos interrogantes, y otros, quedan tratados de forma rigurosa en esta página, con el objetivo de proporcionar al lector información contrastada y veraz. En efecto, la verdad está ahí fuera, pero muchos ni siquiera se molestan en buscarla: doce astronautas pisaron y exploraron la Luna durante el siglo XX, proporcionándonos abundante información sobre nuestro único satélite natural.

El siguiente texto encabeza la página de Jim Scotti:
« De pequeño, seguí las misiones Apollo por la televisión, prestando atención a todas las tripulaciones en su viaje de ida a la Luna, exploración de la superficie y vuelta a la Tierra. Parecía magia para un niño de 8 o 9 años pero, según crecí, el programa Apollo estimuló mi interés por la ciencia, y yo hacía todo lo posible para obtener información sobre las misiones Apollo. Mi interés actual por el programa Apollo es histórico. Me encantan los detalles sobre cómo funcionaban las naves Apollo y el cohete lanzador Saturn V, así como los pormenores de la exploración lunar. Vi a los astronautas instalar experimentos, recoger muestras de rocas lunares, tomar fotografías y cosas por el estilo, especialmente durante los últimos vuelos a la Luna, pero no fue hasta más tarde cuando realmente entendí cómo y por qué tomaban una determinada roca de muestra o visitaban un cráter determinado. Entender las misiones Apollo me ha conducido a tener un gran aprecio por ellas, así como una firme convicción de la autenticidad de aquellas misiones. Todo encaja demasiado bien como para haber sido mentira, como dan a entender los defensores del fraude. Los viajes a la Luna no fueron falsos. No fue magia. Sólo fue ingeniería y ciencias aplicadas. ¡Y fue un logro extraordinario! »


 Principales secciones de esta página
- Análisis de las imágenes (I) Puede pasar directamente a ver las imágenes relacionadas con la teoría del montaje y leer un debate en torno a ellas.
- Análisis de las imágenes (II) Continuación de la sección anterior.
- Otros argumentos y enlaces Análisis de otras cuestiones no relacionadas con las fotografías tomadas en la Luna, y una lista de enlaces a páginas similares a ésta.
- ¿Extraterrestres en la Luna? En abierta contradicción con la teoría del montaje, también hay quien piensa que los astronautas vieron hombrecillos verdes en la Luna. En esta sección arrojamos un poco de luz racional sobre este asunto.
- ¿Existen pruebas de la veracidad de las misiones lunares? Aparte de la extensa colección de fotografías y vídeos grabados en la superficie de la Luna, hay sólidas evidencias de la llegada del ser humano al satélite terrestre.
- Respuesta a los 15 principales argumentos de Bart Sibrel Detallado artículo de Jay Windley, traducido al español, sobre las teorías de uno de los mayores impulsores de la idea del montaje.
 Noticias en los medios
Prensa / Internet: La sonda LRO fotografía los módulos de las misiones Apollo en la superficie de la Luna
La sonda de la NASA Lunar Reconnaissance Orbiter ha enviado a la Tierra las primeras fotografías de los módulos de las misiones Apollo en la superficie de la Luna. La sonda, en órbita lunar desde junio de 2009, es la primera con suficiente resolución para conseguir este objetivo. En las imágenes es posible apreciar los módulos de descenso (que permanecían en la superficie tras el regreso de los astronautas en el módulo de ascenso), la alargada sombra que proyectan los mismos e incluso en algunos casos la travesía seguida por los astronautas en la superficie lunar (el polvo que éstos levantaban al caminar iba dejando una senda con un color característico más oscuro que el resto de la superficie, apreciable en las fotografías). Se espera que, cuando la sonda LRO alcance su altura de trabajo definitiva sobre la Luna, las futuras fotografías tengan una resolución entre dos y tres veces mayor que las conseguidas actualmente.

Libros: La conspiración lunar ¡vaya timo!
Por fin una buena noticia ante el habitual tratamiento que hacen los medios sobre la teoría de la conspiración lunar: la editorial Laetoli, en colaboración con la asociación ARP-SAPC (Alternativa Racional a las Pseudociencias - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico), ha publicado el libro "La conspiración lunar ¡vaya timo!". Su autor, Eugenio Fernández Aguilar (licenciado en Física y profesor de ciencias de Secundaria), hace un riguroso análisis de los argumentos utilizados para negar la llegada del ser humano a la Luna, desmontándolos uno a uno. La publicación de este libro supone algo inédito en el panorama editorial español, donde lo más habitual es encontrar publicaciones sobre éste y otros "misterios" que tratan el tema superficialmente y de forma acrítica. Desde aquí recomiendo encarecidamente su lectura y felicito a su autor, con quien he podido colaborar en alguna sección del mismo.

Televisión: Los "cazadores de mitos" desmontan el mito lunar
El popular programa Mythbusters, emitido por Discovery Channel y especializado en poner a prueba las más diversas leyendas urbanas y creencias populares, ha dedicado uno de sus programas (titulado "NASA Moon Landing", y emitido en agosto de 2008) a analizar y demostrar la falsedad de algunos de los argumentos más conocidos de la teoría de la conspiración lunar.
Adam Savage y Jamie Hyneman, los presentadores del programa, comienzan primero abordando el argumento según el cual las sombras no paralelas que se aprecian en algunas de las fotografías de los paseos lunares no deberían producirse si la única fuente de luz es el Sol. Y demuestran fácilmente que no son necesarios varios focos de luz para producir sombras no paralelas, debido a la siempre cambiante inclinación del terreno.
A continuación tratan otras cuestiones, como la iluminación de los astronautas cuando se encuentran en la sombra del módulo lunar, las nítidas huellas dejadas por las botas en el polvo lunar a pesar de no haber humedad y el aparente ondeo de la bandera estadounidense en el vacío, demostrando de forma convincente en este último caso que no sólo la bandera parecía ondear sólo cuando los astronautas la movían, si no que obviamente el movimiento de ésta dura más tiempo debido a la ausencia de rozamiento con el aire, lo que demuestra que la bandera estaba en el vacío.

Más adelante, analizan la afirmación según la cual las grabaciones de vídeo de las misiones Apollo fueron grabadas en un estudio y ralentizadas para simular la menor gravedad lunar: tras intentar replicarlo de diversas maneras en un estudio, y darse cuenta de que de esa forma no se consigue una simulación convincente, los cazadores de mitos deciden probar a simular la gravedad lunar de la forma más próxima a la realidad que existe en la Tierra, algo posible gracias a uno de los vuelos que ofrecen medio minuto de gravedad cero y que utilizan los astronautas de la NASA para entrenarse. Estos vuelos también son capaces, modificando la trayectoria parabólica del avión, de simular cualquier gravedad, como la lunar (un sexto de la terrestre). Utilizando trajes espaciales con un peso similar al de los astronautas Apollo, consiguen simular perfectamente durante unos 30 segundos los movimientos observados en los vídeos, demostrando que dichas escenas efectivamente fueron grabadas en la gravedad lunar.
Como colofón, el equipo del programa visita uno de los observatorios desde donde se realizan mediciones láser de la distancia entre la Tierra y la Luna gracias a los equipos científicos dejados en la superficie lunar por las diferentes misiones Apollo, demostrando que dichos equipos están allí, y que hay que ser irracionalmente desconfiado para negar lo evidente. En definitiva, un excelente programa que cualquier interesado en este tema debería ver, y que demuestra lo fácil que es descubrir la verdad cuando realmente se quieren buscar respuestas racionales a presuntos misterios y conspiraciones.

Televisión: Stanley Kubrick y 'Operación Luna' (o cómo un falso documental da alas a la teoría del montaje)
Al parecer, muchas personas que han visto este documental de ficción, en el que aparecen, entre otros, Nixon, Rumsfeld y Kissinger, piensan erróneamente que en él se afirma en serio la existencia de un montaje durante la misión Apollo 11, según el cual... ¡Stanley Kubrick habría rodado todas las escenas lunares! En realidad, el documental, emitido en algunos países durante el Día de los inocentes, es una mezcla de ficción y realidad, e intenta subrayar la importancia del pensamiento crítico para evitar ser manipulados o engañados fácilmente por el poder de la imagen. Pulse en el título para leer más sobre el documental.

Prensa / Internet: Las cintas desaparecidas del Apolo 11
"Desaparecen casi todas las grabaciones del viaje a la Luna". Así titularon, en un ejercicio de verdadero mal periodismo, medios como el diario gratuito '20 minutos' y decenas de diarios de medio mundo, a raíz de la publicación en mayo de 2006 de un trabajo del científico John Sarkissian, del observatorio Parkes (Australia), que desde luego no quería decir exactamente eso. Es uno de los inconvenientes de copiar teletipos de las agencias de noticias sin pararse a comprobar lo que se publica. ¿De verdad han desaparecido? Pues no, dejémoslo claro desde un principio: todas las fotografías y grabaciones de vídeo de los paseos lunares (desde el Apollo 11 hasta el Apollo 17) permanecen digitalizadas en la página del Apollo Lunar Surface Journal, donde cualquier persona interesada las puede ver.
En el informe de Sarkissian, titulado The Search for the Apollo 11 SSTV Tapes (la búsqueda de las cintas SSTV del Apollo 11), podemos leer que lo que en realidad se han perdido son unas 700 cajas de cintas de datos que, además de telemetría, contienen grabaciones del Apollo 11 de mejor calidad que las conocidas hasta ahora. Por supuesto, Sarkissian no duda que se llegara a la Luna, ni da pábulo a las teorías de la conspiración. De hecho, debido a la publicación en decenas de medios de titulares con el mismo tono, Sarkissian, un poco molesto por toda la situación creada, ha tenido que aclarar en Space.com, que no se ha perdido documentación sobre los paseos lunares. Simplemente se estaban buscando unas cintas que en su momento eran consideradas meras copias de seguridad, y que por razones que explico a continuación nadie se molestó en preservar.

¿Qué contenían exactamente esas cintas? Por diversas razones técnicas que se explican con más detalle en otra sección de esta página, la principal cámara de vídeo que el Apollo 11 utilizó para retransmitir imágenes de vídeo a la Tierra no era compatible con el estándar de la televisión de aquella época: era del tipo Slow-Scan Television (SSTV). La solución que se adoptó para convertir dichas imágenes al formato estándar de televisión fue la que se empleaba profesionalmente en aquella época para la conversión entre diferentes formatos estándar, como el PAL europeo y el NTSC americano: se utilizó un convertidor RCA, que consistía en una cámara RCA TK-22 Vidicon que grababa de un monitor SSTV en el que se mostraban esas imágenes según se recibían de la Luna, y estas imágenes, ya estandarizadas, se emitieron al resto del mundo. Con ello se consiguió solventar el problema, pero se perdió calidad de imagen en el proceso, y lo que pudieron ver todos los telespectadores fueron aquellas famosas imágenes, en blanco y negro y bastante borrosas. Las imágenes recibidas directamente de la Luna, de mejor calidad, fueron grabadas en las estaciones de seguimiento de Canberra (Australia) y de Goldstone (California) como copia de seguridad en cintas analógicas, las cintas SSTV antes mencionadas, y permanecieron almacenadas durante años, primero en el centro espacial Goddard (en Maryland), luego en los Archivos Nacionales (US National Archives) y después de nuevo en Goddard. Sin embargo, cuando Sarkissian y su equipo se interesaron recientemente por las cintas con el objetivo de digitalizarlas, éstas no se encontraron. Es importante remarcar que las cintas no se consideraban de valor histórico por aquel entonces porque contenían mayoritariamente datos y telemetría, aparte de la señal de vídeo, y sólo recientemente se podrían haber rescatado las imágenes sin usar la técnica de conversión analógica descrita antes. "El objetivo era conseguir la retransmisión de televisión en directo" dijo Richard Nafzger, jefe del equipo encargado de la retransmisión durante el Apollo 11 e ingeniero del centro Goddard, "deberíamos haber tenido a un historiador a nuestro alrededor diciendo 'No me importa si no vais a usar esas cintas... debemos conservarlas'". En 2006, Sarkissian apuntaba: "las cintas no están perdidas (...) Confiamos en que estén en el centro Goddard, simplemente no sabemos dónde exactamente." Sin embargo, tras 3 años de búsqueda, han llegado a la conclusión de que seguramente las cintas fueron borradas y reutilizadas para otras misiones, una práctica habitual con las cintas de datos y telemetría. En total se reutilizaron 200.000 de entre las 400.000 y 500.000 cintas grabadas durante todo el programa Apollo.

La pérdida de las cintas es desde luego lamentable, pero también hay que recordar que el centro Goddard almacena decenas de miles de cintas cada año, lo que ya era un problema en los años sesenta, como se menciona en este informe de aquella época. Aún así el aumento en la calidad de vídeo de las cintas SSTV no era nada espectacular. Lo que hubiera cabido esperar de las cintas originales eran unas imágenes en blanco y negro de mejor calidad que las vistas hasta ahora, pero no de alta calidad, ya que ésta estaba limitada por la cámara utilizada, mencionada anteriormente. Basta ver la comparación en la página 9 del trabajo de Sarkissian para hacerse una buena idea de la diferencia entre ambas grabaciones.
Para resarcirse de este pequeño error histórico, la NASA anunció que encargaría la restauración de la mejor grabación disponible actualmente del paseo lunar del Apollo 11 a una empresa especializada en la restauración de filmes antiguos, que ya ha publicado parte del resultado, lo que permite disfrutar de unas imágenes muy cercanas en calidad a lo que se dispondría si se hubieran conservado las cintas SSTV. Por último, cabe mencionar que existen algunos vídeos en color y de excelente calidad del paseo lunar del Apolo 11: son los grabados por las cámaras de 16mm que se encontraban en las ventanillas del módulo, y que no eran transmitidos por la antena. Como muestra, un ejemplo.

Prensa: El plagio lunar de 'Enigmas'
Un artículo publicado en noviembre de 2006 en la revista esotérica 'Enigmas' contiene varios párrafos plagiados de esta página web, sin citar su origen. Quede constancia aquí, para que nadie piense que el plagio es al revés. Agradezco la amabilidad de Luis Alfonso Gámez, periodista científico del diario 'El Correo', quien al ser informado de ello denunció el asunto en su bitácora 'Magonia, una ventana crítica al mundo del misterio'.

Televisión: Antena 3 TV dice que el hombre no llegó a la Luna
Otra televisión vuelve a presentar la teoría del montaje, esta vez en un informativo. Como siempre, de manera completamente sesgada.

Televisión: Íker Jiménez en la Luna
Crítica del primer programa de 'Cuarto Milenio', dedicado en parte a la teoría del montaje, emitido el 13 de noviembre de 2005 en la cadena Cuatro.

Radio: 'Milenio 3' hace el ridículo con la Luna
El 24 de julio de 2005, el programa de radio que dirige Íker Jiménez se dedicó de nuevo a la teoría del fraude lunar. Lamentablemente, como ya habían hecho dos años y medio atrás, el tratamiento que hicieron del tema fue vergonzoso, y nada alejado de la línea habitual del programa, dedicado al esoterismo, la superstición y la pseudociencia. Volvieron a mencionar los risibles argumentos de la "bandera ondeando" y de la "falta de estrellas" en las fotografías. Santiago Camacho, autor de libros sobre conspiraciones cuya credibilidad como investigador ha sido puesta en evidencia, fue más allá y mostró su extrañeza porque "los astronautas no tomaron fotografías del cielo con un mayor tiempo de exposición". Camacho no sabe que el Apollo 16 llevó a la superficie lunar un telescopio de luz ultravioleta, cuyas imágenes y resultados fueron publicados en la revista Science.
Camacho, que repite como un loro las tonterías de Bart Sibrel, dijo que "Neil Armstrong se niega a dar entrevistas". Sin ir más lejos, Armstrong estuvo pocos días después en el área de astronomía de la Campus Party 2005, donde dio una conferencia y respondió las preguntas del público, como hace siempre.
Para simular un atisbo de neutralidad, se dio voz durante una quincena de minutos (el programa duró casi una hora) a Luis Ruiz de Gopegui y a un ingeniero aeronáutico, que poco pudieron hacer aparte de limitarse a esbozar algunas objeciones a la teoría del montaje y señalar lo disparatado del asunto. Los responsables de 'Milenio 3', para acabar de demostrar su ignorancia, y su incapacidad para llevar a cabo una mínima investigación, confundieron el documental 'Operación Luna' (traducido también como 'El lado oscuro de la Luna') como favorable a la tesis del fraude lunar, cuando se trata de una sátira que pretende fomentar el espíritu crítico entre los teleespectadores.

Televisión: Benítez se estrella en la Luna
En "Mirlo rojo", uno de los capítulos de la bochornosa serie "documental" 'Planeta encantado', J. J. Benítez intenta hacernos creer con una animación digital que Armstrong y Aldrin, los primeros astronautas que pisaron la Luna, encontraron unas ruinas lunares extraterrestres. Si bien en esta misma página se puede leer una discusión sobre los presuntos encuentros con extraterrestres, la tesis de Benítez merece un análisis separado, que afortunadamente podemos encontrar en este artículo de Luis Alfonso Gámez. Al parecer, Benítez ignora -o pretende ocultar-, entre otras cosas, que la totalidad de los vídeos de los paseos lunares son de acceso público y pueden ser consultados en la página del Apollo Lunar Surface Journal.
Los restantes capítulos de la serie han sido magníficamente analizados en la bitácora 'Magonia, una ventana crítica al mundo del misterio', poniendo de relieve los diversos errores y mentiras en los que incurre Benítez, uno de los más conocidos fabricantes de misterios.

Internet: Moontruth.com
De forma similar a 'Operación Luna', la desaparecida página Moontruth.com ha creado una nueva leyenda urbana entre los internautas. En ella se mostraba un vídeo en el que se ve a Armstrong descendiendo por la escalera del módulo a la superficie lunar. A continuación un foco cae y se "desvela" todo el montaje. La página original ya no existe, pero se puede seguir visitando gracias al Internet Archive, y el vídeo también se puede ver en Youtube.
Aunque al final de la misma página los bromistas responsables del vídeo dicen claramente que se trata de una grabación humorística, hay quien cree que se trata de un vídeo secreto de la NASA que prueba que todo se grabó en un plató. Por si quedara alguna duda de que se trata de una broma, al final del vídeo el "astronauta" menciona a Mr. Gorsky, en referencia a otra conocida leyenda urbana sobre Armstrong.